LIBRETO
CEREMONIA DE
IMPOSICIÓN DE INSIGNIAS
CANONICAS
DIOCESIS DEL CARMEN
XXI - VII - MMXXVI
RITOS INICALES
Una vez esten todos los interesados y el Obispo en el coro, se invoca a la Santísima Trinidad
En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo:
Amen
La paz sea con ustedes
Y con tu espíritu
Hermanos y hermanas:
Reunidos en esta ceremonia, damos gracias a Dios por el ministerio sacerdotal el reconocimiento que la Curia Diocesana, y este humilde siervo concede a estos hombres aptos.
Este honor no constituye un privilegio personal, sino una llamada a una mayor fidelidad al Evangelio, a una más estrecha comunión con este pueblo, y a un servicio más humilde y generoso al Pueblo santo de Dios.
LECTURA DEL DECRETO
Una vez hayan tomado asiento, uno de los presentes lee el Decreto o la Provisión:
DIÓCESIS DEL CARMEN
DECRETO N.º 037/2026
S.E. FRANCISCO GOMÉZ
POR GRACIA DE DIOS Y DE LA SANTA SEDE APOSTÓLICA
OBISPO DIOCESANO DEL CARMEN
PROVISIÓN CANÓNICA
A quienes lean estas nuestras letras : ¡Saludo y Bendición en el Señor!
Exp. N⁰ 037/2026
CONSIDERANDO que los presbíteros elegidos han demostrado fidelidad al ministerio sacerdotal, comunión con la Iglesia, sólida doctrina, vida ejemplar y generosa entrega al servicio del Pueblo de Dios..
CONSIDERANDO que es conveniente fortalecer la vida del Cabildo Catedralicio mediante la incorporación de nuevos miembros que contribuyan al cumplimiento de sus fines espirituales, litúrgicos y pastorales;
DECRETAMOS:
Art. 1º - Se nombran Canónigos del Cabildo Catedralicio de la Iglesia Catedral de Nuestra Señora del Monte Carmelo a los siguientes presbíteros:
Art. 2º - Los sacerdotes nombrados asumirán los derechos y obligaciones propios del oficio de Canónigo, conforme al Código de Derecho Canónico, a los Estatutos del Cabildo Catedralicio y a las disposiciones del Obispo diocesano.
Art. 3º - Se exhorta a los Canónigos nombrados a desempeñar su ministerio con fidelidad, promoviendo la dignidad del culto divino, la comunión eclesial y el servicio pastoral en la Iglesia Catedral.
Art. 4° - Este Decreto entrará en vigor el mismo día de su publicación.
Que Nuestra Señora del Carmen, Patrona del Cabildo, los acompañe con su intercesión maternal, los fortalezca en su ministerio y los conduzca siempre a servir con fidelidad a Cristo y a su Iglesia.
Dado en la Ciudad del Carmen,
el día 19 del mes de Julio del Año del Señor 2026, bajo nuestro sello y firma:
† Francisco Gómez
✠ S.E. Mons. Francisco Gómez
VI Obispo Diocesano del Carmen
Canciller Diocesano, quien lo subscribe
Al terminar la lectura del decreto, todos dicen:
Demos gracias a Dios
Después el Obispo agrega:
Queridos hermanos, Invoquemos al Espíritu Santo, para que fortalezca con su luz y su gracia a nuestros hermanos, y a todos nosotros nos renueve en la fe.
(Guardan silencio un breve momento)
Todos cantan:
VENI CREATOR SPIRITUS
(Gregoriano)
Veni, Creator Spiritus,
mentes tuorum visita,
imple superna gratia
quae tu creasti pectora.
Qui diceris Paraclitus,
donum Dei altissimi,
fons vivus, ignis, caritas
et spiritalis unctio.
Tu septiformis munere,
digitus paternae dexterae,
tu rite promissum Patris,
sermone ditans guttura.
Accende lumen sensibus,
infunde amorem cordibus,
infirma nostri corporis
virtute firmans perpeti.
Hostem repellas longius,
pacemque dones protinus;
ductore sic te praevio
vitemus omne noxium.
Per te sciamus da Patrem,
noscamus atque Filium;
teque utriusque Spiritum
credamus omni tempore.
Deo Patri sit gloria,
et Filio, qui a mortuis
surrexit, ac Paraclito,
in saeculorum saecula. Amen.
Una vez concluido el canto, los candidatos pronuncian la profesión se fé.
PROFESIÓN DE FÉ
(Fórmula para utilizar en los casos en que el derecho prescribe la profesión de fe)
Yo, N., creo con fe firme y profeso todas y cada una de las cosas contenidas en el Símbolo de la fe, a saber:
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.
Creo, también, con fe firme, todo aquello que se contiene en la Palabra de Dios escrita o transmitida por la Tradición, y que la Iglesia propone para ser creído, como divinamente revelado, mediante un juicio solemne o mediante el Magisterio ordinario y universal.
Acepto y retengo firmemente, asimismo, todas y cada una de las cosas sobre la doctrina de la fe y las costumbres propuestas por la Iglesia de modo definitivo.
Me adhiero, además, con religioso obsequio de voluntad y entendimiento a las doctrinas enunciadas por el Romano Pontífice o por el Colegio de los Obispos cuando ejercen el Magisterio auténtico, aunque no tengan la intención de proclamarlas con un acto definitivo.
JURAMENTO DE FIDELIDAD
AL ASUMIR UN OFICIO
QUE SE HA DE EJERCER EN NOMBRE DE LA IGLESIA
Yo, N., al asumir el título de..., prometo mantenerme siempre en comunión con la Iglesia católica, tanto en lo que exprese de palabra como en mi manera de obrar.
Cumpliré con gran diligencia y fidelidad las obligaciones a las que estoy comprometido con la Iglesia tanto universal como particular, en la que he sido llamado a ejercer mi servicio, según lo establecido por el derecho.
En el ejercicio del ministerio que me ha sido confiado en nombre de la Iglesia, conservaré íntegro el depósito de la fe y lo transmitiré y explicaré fielmente; evitando, por tanto, cualquier doctrina que le sea contraria.
Seguiré y promoveré la disciplina común a toda la Iglesia, y observaré todas las leyes eclesiásticas, ante todo aquellas contenidas en el Código de Derecho Canónico.
Con obediencia cristiana acataré lo que enseñen los sagrados pastores, como doctores y maestros auténticos de la fe, y lo que establezcan como guías de la Iglesia, y ayudaré fielmente a los obispos diocesanos para que la acción apostólica que he de ejercer en nombre y por mandato de la Iglesia, se realice siempre en comunión con ella.
Que así Dios me ayude y estos santos evangelios que toco con mis manos
Una vez han hecho la profesión de fe, los nuevos canónigos se revisten con la muceta, después se dirigen frente al Obispo.
BENDICION E IMPOCISION DE INSIGNIAS
El Obispo, con las manos extendidas, dice:
Medalla: Señor Dios, que has elegido a estos siervos tuyos para que sea Canónigos de esta Iglesia, te rogamos que bendigas esta medalla que se les impone, para que sea un símbolo de su dignidad y honor, y un recordatorio de su compromiso de servir a la Iglesia y de promover la fe y la caridad.
℟. Amén.
Birrete: Señor Dios, que has elegido a estos siervos tuyos para que sea Canónigos de esta Iglesia, te rogamos que bendigas este birrete que se les impone, para que sea un símbolo de su autoridad y sabiduría, y un recordatorio de su deber de guiar y pastorear a la comunidad de la Iglesia.
℟. Amén.
Seguido de esto el Obispo impone los signos sobre cada uno.
Medalla: Te impongo esta medalla, símbolo de tu dignidad y honor como Canónigo, para que la lleves como recordatorio de tu compromiso de servir a la Iglesia y de promover la fe y la caridad. Que esta medalla te recuerde siempre la importancia de la humildad y la generosidad en tu ministerio.
℟. Amén.
Birrete: Te impongo este birrete, símbolo de tu autoridad y sabiduría como Canónigo, para que lo lleves como recordatorio de tu deber de guiar y pastorear a la comunidad de la Iglesia. Que este birrete te recuerde siempre la importancia de la prudencia y la sabiduría en tu ministerio.
℟. Amén.
Después les entrega su nombramiento y les da el saludo de paz.
BENDICIÓN
El Obispo, vuelto hacia el pueblo, extendiendo las manos, dice:
El Señor esté con ustedes.
℟. Y con tu espíritu.
℣. Sea bendito el nombre del Señor.
℟. Ahora y por siempre
℣. Nuestro auxilio es el nombre del Señor.
℟. Que hizo el cielo y la tierra.
Y bendice a todo el pueblo añadiendo:
℣. Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre ✠, Hijo ✠, y Espíritu ✠ Santo, descienda sobre ustedes.
℟. Amén.
Luego el diácono, u otro ministro, con las manos juntas, vuelto hacia el pueblo, dice:
Pueden ir en paz.
℟. Demos gracias a Dios.
Finalmente se entona un himno final y se dirigen la sacristía.