DE LA
La historia oficial de la Diócesis de Nuestra
Señora del Monte Carmelo comenzó el 26 de junio de 2024, cuando Su
Santidad el Papa Juan Pablo VI procedió a erigirla mediante la Bula Papal “Unitas Caelestis”.La creación de esta nueva circunscripción
eclesiástica tuvo lugar en el contexto de la organización de la comunidad de
habla hispana dentro de la existente comunidad brasileña.
Para conducir la nueva Iglesia particular, Su Santidad el Papa Juan
Pablo VI nombró como primer pastor a Fray Samuel de Jesús Reyes O. de M-M, quien
se convirtió en el I Obispo de la Diócesis de Nuestra Señora del Monte
Carmelo. Su ministerio comenzó en julio de 2024 y se extendió hasta mayo de
2025. Fray Samuel recibió la misión de organizar una diócesis que apenas
comenzaba su camino. Durante su episcopado se establecieron las primeras bases
de la estructura pastoral y se fortaleció la participación del clero.
Después de casi un año de servicio pastoral, Fray Samuel de Jesús Reyes fue llamado a una nueva misión y trasladado a la Arquidiócesis Primada de México. Con su traslado concluyó la primera etapa episcopal de la diócesis.
Mons. Luis Mario formaba parte del clero diocesano desde el año 2024, participando activamente en la vida de la Iglesia particular durante sus primeros tiempos.
Ante la necesidad de fortalecer la continuidad
pastoral de la diócesis, en noviembre de 2024 fue anunciado su
nombramiento como Obispo Coadjutor de la Diócesis de Nuestra Señora del
Monte Carmelo. Como Obispo Coadjutor, estaba destinado a colaborar
estrechamente con el Obispo diocesano y, llegado el momento, sucederlo en el
gobierno de la Iglesia particular. Sin embargo, la providencia y las
necesidades de la Iglesia modificaron aquellos planes.
Antes de que Mons. Luis Mario pudiera ejercer
efectivamente el oficio de Obispo Coadjutor, fue llamado a una nueva misión y
nombrado Arzobispo de la Arquidiócesis Metropolitana de Medellín. Por
esta razón, aunque su nombramiento como coadjutor quedó registrado oficialmente
en la historia de la diócesis, nunca llegó a ejercer propiamente las
funciones del cargo.
Después del traslado de Fray Samuel de Jesús Reyes a la Arquidiócesis Primada de México, la Santa Sede nombró en mayo de 2025 a Mons. José Félex Franco O. de M-M como II Obispo de la Diócesis de Nuestra Señora del Monte Carmelo. Su episcopado tuvo lugar entre mayo y julio de 2025.
Su misión consistió principalmente en asegurar la continuidad de la vida pastoral y mantener la unidad de la comunidad durante una nueva transición episcopal. Posteriormente dejó el gobierno de la diócesis y pasó a la condición de Obispo Emérito.
En julio de 2025, la Santa Sede confió el gobierno de la diócesis al Mons. Zuriel Arizmendi O. de M-M, quien se convirtió en su III Obispo Diocesano.
Su episcopado fue de apenas un mes, pero se
caracterizó por una intensa actividad pastoral y administrativa. Durante su
breve gobierno impulsó importantes modificaciones dentro de la diócesis.
Entre sus principales proyectos se encontraron
las modificaciones del mapa del servidor de Minecraft, así como la restauración
de la Catedral, buscando mejorar tanto su aspecto como su importancia
dentro de la comunidad.
Mons. Zuriel también promovió la renovación de diferentes aspectos de la vida diocesana. Su presencia dejó una huella especialmente visible en el desarrollo material de la Iglesia particular. Uno de los acontecimientos más significativos del breve episcopado del Mons. Zuriel Arizmendi tuvo lugar durante las fiestas patronales de Nuestra Señora del Carmen. En julio de 2025 se celebró un Triduo Solemne en honor de la Santísima Virgen del Carmen.
Poco después, el Mons. Zuriel fue llamado a
una nueva misión y nombrado Arzobispo Metropolitano de León, dejando
atrás la diócesis para asumir una responsabilidad mayor.
Después de la salida del Mons. Zuriel Arizmendi, la Santa Sede confió el gobierno de la diócesis a Mons Luis Galván, quien se convirtió en el IV Obispo de la Diócesis del Carmen. Su ministerio se desarrolló durante agosto de 2025.
Mons. Galván recibió los proyectos que habían sido iniciados por su predecesor y procuró darles continuidad a los trabajos relacionados con el mapa, al mismo tiempo que buscó fortalecer la comunidad aumentando considerablemente el número de clérigos dentro de esta iglesia.
Posteriormente, Mons. Galván fue
llamado a una nueva misión y nombrado Nuncio Apostólico de Hispanoamérica.
Después de la salida de Mons. Luis Galván, fue nombrado Mons. César Yaziel como V Obispo de la Diócesis de Nuestra Señora del Monte Carmelo. Su ministerio comenzó en agosto de 2025 y se extendió hasta enero de 2026. Mons. César recibió una diócesis que había experimentado numerosos cambios de pastor en poco tiempo.
Mas tarde, la Santa Sede llamó a Mons. César Yaziel a una nueva misión como Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México.
Ante la salida de Mons. Yaziel, la Santa
Sede confió temporalmente el gobierno de la diócesis a Mons. Elías Tapia,
quien fue nombrado Administrador Apostólico. Su administración tuvo
lugar entre enero y abril de 2026.
Mons. Elías recibió una diócesis que atravesaba un periodo de debilitamiento provocado por los diferentes cambios pastorales y administrativos de los meses anteriores ya que su misión fue estabilizar la Diócesis y preparar el camino para la llegada de un nuevo Obispo. Durante su estancia se abrieron nuevas parroquias en la Diócesis y se acrecentó considerablemente el numero de Presbíteros y Diáconos
En abril de 2026, Su Santidad Benedicto VII nombró a Mons. Francisco Gómez como VI Obispo de la Diócesis de Nuestra Señora del Monte Carmelo. Uno de los principales objetivos de su ministerio fue fortalecer nuevamente la comunidad y recuperar el sentido de estabilidad.
Desde el comienzo de su episcopado, Mons. Francisco prestó especial atención a la identidad mariana de la diócesis. La devoción a Nuestra Señora del Carmen ocupó un lugar destacado dentro de sus prioridades pastorales.




